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9 mentiras sobre sexo que nos dijo Sex and the City


Pese a ser una sitcom que habló sobre sexo abiertamente en la televisión, Sex and the City divulgó muchos mitos sobre la sexualidad.


INDICE:


1. 9 Mitos del sexo que promovió Sex and the City

  • Que el tamaño del pene sí importa

  • Que todo es sobre el coito-penetración

  • Que siempre hay problemas con el vello púbico

  • Que el sexo anal es una cuestión de poder

  • Que se vale fingir orgasmos –y relaciones– por el momento más romántico

  • Que sexy significa los momentos más románticos

2. La incertidumbre en los vínculos afectan en la sexualidad

3. ¿Te valen la pena los dobles mensajes?




Cuando yo era pequeña, compartía habitación con mi hermana mayor. Cada vez que le tocaba la televisión, ella ponía la serie de Sex and the City (Sexo en Nueva York o Sexo en la ciudad, 1998-2004). Fue desde entonces que, de muy pequeña normalicé –y quizás hasta idealicé– lo que era una vida adulta de una mujer autónoma que vivía su sexualidad y su trabajo a su antojo. Era como si supiera, pero sin haberlo verbalizado en concreto, que yo quería una vida así –como la de Carrie, Samantha y Miranda… Tú no, Charlotte–. Hasta que me encontré con la realidad: algo MUY lejano y genuinamente más complicado que lo que contaban en la serie.


Es más, si Sex and the City fuese una guía que descifra a los hombres, estamos muy perdides, amixes.


🤡, quedé.


Déjame compartirte el por qué la serie que revolucionó el cómo se habla de sexo en la televisión nos mintió descaradamente sobre el sexo. Tras años de estudios y deconstrucción en Psicología, Sexología, terapia sexual y de pareja, y de educación sexual, y volver a ver las 6 temporadas de la serie + las 2 películas y cachitos del reboot de Just Like That (2021), esto es lo que una Sexóloga tiene que decir sobre las 9 mentiras que Sex and the City nos dijo sobre el sexo.




9 mitos sobre el sexo que promovió Sex and the City



1. Que el tamaño del pene SÍ importa.


O sea sí pero no. No se trata del tamaño, sino de la concordancia de los genitales. No todos los genitales son los mismos, por los que habrá ocasiones en que un pene de tamaño normativo sea demasiado ancho y largo para una vagina o un ano demasiados estrechos; o que una vagina o un ano sean de tamaño normativo, el pene sea muy angosto y parezca que “no se siente nada”. En Sex and The City, Samantha se encontró con los dos polos: un Mr. Perfect With Tiny Penis que en terapia de pareja soltó que su pene era demasiado pequeño –y él le respondió que su vagina era demasiado ancha–; y un Mr. Perfect With Giant Penis, que ni con unos toquecitos de mariguana lograron concordar una penetración.


El asunto aquí es: no se trata del tamaño del pene, sino de la concordancia de los genitales y qué hacen para estimular toda la parte erótica-festiva del momento.





2. Que todo es sobre el coito-penetración.


TO-DO. Sí, Carrie nos hizo creer que llegar a la Third Base –esa tercera base que representa la penetración o el coito–, es lo máximo para a) fantasear con formalizar una relación; b) la única manera de tener sexo –cuando, Hello? Se supone que escribe sobre sexo…–. La sexología, la ciencia que estudia las sexualidades más allá de la cisheteronormatividad, nos dice que:


  • Un dato curioso: ¿sabías que una vagina no tiene muchas terminaciones nerviosas porque es un canal de parto? Esto significa que una penetración –como de un tampón, una copa menstrual, un pene, un vibrador interno o un bebé saliendo de nuestra cuerpa–, no suele sentirse TANTO porque de lo contrario nos desmayaríamos y moriríamos de la intensidad de las sensaciones.

  • Otro dato curioso: Las penetraciones vaginales pueden sentirse “sabrosas” si se estimula el clítoris. Por eso mucho más fácil tener orgasmos cuando se está “arriba” rozando el clítoris durante una penetración.


En otras palabras: disfruta de estimular, besar, chupar, lamer, acariciar, soplar todas las zonas erógenas, como el clítoris, los labios –cualquiera de los disponibles–, cuello, piernas, pies, ano, pompas, todo... Será mucho más divertido, sabroso y feliz, porque, aunque no lo creas, la penetración no es el Alfa ni Omega del sexo.


Y la 🧀.



3. Que si usas vibradores en el sexo, eso significa que hay problemas.


Sorry, say what? Como hemos mencionado antes, la penetración o el coito no es el Alfa ni el Omega del sexo. Promover distintos tipos de estimulación a lo largo de todas las zonas erógenas sí es el Alfa y Omega del sexo. En la primera temporada de Sex and the City, Samantha salía con Mr. Perfect With Tiny Penis, y ella empezó a usar un vibrador para estimular el clítoris porque la penetración estilo “perrito” no es suficiente para promover placer en la persona que está siendo penetrada, el muchachón decidió apagarlo porque “[usar un vibrador con la pareja] representa un problema y se la pasan mejor sin él”. La cara de Samantha después de eso, lo dijo todo. A esto se le conoce como #MasculinidadFragil.


Recomendación de una Sexóloga: Mantén en tu mesita de noche tu Kit de Salud Erótica: Como mínimo un juguete sexual + lubricante base en agua y base en silicona + preservativos por si aca. La mejor manera de mejorar el sexo con la pareja es aprendiendo a erotizarse/masturbarse y compartirlo con ella. Eso incluye: uso de juguetes sexuales con la pareja. Francamente, es un win-win para todes.



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4. Que siempre hay problemas con el vello púbico.


La regla es sencilla en Sex and the City: para tener sexo, hay que depilarse. Si no hay depilación en zona íntima, no hay ni debes de tener sexo [para eso de no incomodar al otro, ya tu sabe]. Y si tienes canas “allá abajo”, más te vale ocultarlas a toda costa –aún si eso incluye terminar con vello púbico del color de la naranja, como lo hizo Samantha con Jerry Smith–. Pero… la realidad es que depilarse el vello púbico es lo más insaludabre que se puede hacer.


El vello púbico está ahí por salud sexual: a) crea una capa protectora contra Infecciones de Transmisión Sexual; b) es una cama de aire que permite airear entre la ropa íntima sintética y la vulva; c) y evitar que el sudor se acumule en la zona vulvar, lo que ayuda a prevenir infecciones vaginales. Así que, #NoLoHagaCompa –al menos, no por presión social–.



5. Que el sexo anal es una cuestión de poder.


En las primeras temporadas de Sex and the City, una cita de Charlotte le propone tener sexo anal – e inmediatamente todas se reúnen en un taxi ante una especie de crisis insoluble… De acuerdo con Miranda, Charlotte y Carrie, se trata de una cuestión de poder que sólo se debería reservar para una relación formal; aunque según Samantha, “un hoyo es un hoyo”.


Que sepas que el sexo anal = cuestión de poder es un mito falsísimo. Si siguiéramos esa lógica, ¿acaso los gays y personas binarias que practican sexo anal sólo se vinculan y se aman desde una cuestión de poder?


Sin embargo, algo que sí voy a conceder a Charlotte es la incertidumbre: “Si no tengo sexo anal con él, me terminará”. Es una realidad que muchísimas personas experimentan cuando la pareja –no forzosamente formal– les propone tener sexo anal… A esto se le conoce como #Manipulación y #Chantaje, y poco tiene que ver con sexo [anal o no]. Si sientes esta incertidumbre con tu queber: es momento de expresar cómo te sientes, y si continúa insistiendo –🚩🚩🚩.



6. Que se vale fingir orgasmos –y relaciones– por el momento más romántico.


Say it again? No estoy hablando del capítulo “They Shoot Single People, Don't They?”, en donde Miranda finge tener orgasmos para que Josh no se sienta mal consigo mismo… Bueno, sí, también. Pero en general, las cuatro –aunque en menos ocasiones Samantha–, tienden a fingir orgasmos y relaciones de pareja por y para el momento más romántico. Pero, ¿vale la pena?



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Como sexóloga tengo claro que fingir orgasmos es una de las prácticas más perjudiciales en el sexo –y la vida en general– aún coon el objetivo de a) terminar lo más pronto posible; y b) para no lastimar a la pareja. Pero… eso inevitablemente terminará muy mal. Porque cuando una exterioriza el cómo y qué quiere en el sexo –y la vida–, la reacción del otro suele ser pasar de: “Pero nadie se ha quejado conmigo” o “Si antes te gustaba” a “Estás diciendo que durante todo este tiempo fue como si te estuviera violando” o “Quizá la frígida eres tú”. Créanme, lo he visto muchas veces en consulta.


Fingir orgasmos es un ciclo del que cuesta mucho trabajo salir, ya que implica grandes costos. Entre ellos, la confianza, intimidad y autoconcepto de la pareja. Y si no se sale de ese ciclo, una se queda encerrada en un vínculo en donde el aislamiento nos va empujando poco a poco a la infelicidad.



7. Que sexy significa los momentos más románticos.


Cuando Miranda se casa con Steve, se van un fin de semana largo a una cabaña “romántica” como luna de miel. Todo lo que hacían era verse, tener sexo, bañarse en tinas con pétalos de rosa y champagne, dormir, leer y mantenerse alejados de los teléfonos celulares… ¡Y ya! Eso para Miranda no era ser sexy. Nunca lo fue. Porque la definición de “ser sexy” es algo exclusivo de cada persona. A lo largo de Sex and the City, Miranda nunca se consideró ni fue considerada como sexy.


Algo importante a tener en cuenta es que la definición de sexy depende de cada persona, pero algo indispensable a tener en cuenta es que: la sensualidad está vinculada con el placer, y el placer a su vez está vinculado con la risa y la diversión. Así que, recuerda que sexy = la confidencia de pasarlo bomba.



Hay otras cosas que la serie nos mintió sobre la sexualidad –como el tipo de vínculos que normalizamos que queremos hasta la mercantilización del capital erótico en forma de gordofobia–. Después de 6 temporadas y dos películas películas, las protagonistas siguen teniendo el miedo a “mostrarse intensas” por exponer sobre la mesa el cómo se sienten: o sea, ¿cómo? ¿y en dónde está la responsabilidad afectiva de Mr. Big, Alexander Petrovsky, Richard o Trey en toda la serie de Sex and the City?


Pero estas mentiras no se enfocarán en el área de Erotismo. Sino en dos aspectos sencillitos de la Afectividad (parte de la Sexualidad):


8. La incertidumbre en los vínculos afectan en la sexualidad.


Si te sientes en constante miedo o incertidumbre de “hacia dónde se puede dirigir la relación”, el estrés libera altos niveles de cortisol, aumenta sentimientos de inestabilidad y malestar personal, y disminuye al deseo sexual. Por lo que, ¿te vale la pena sufrir por un dude con el que vives constantemente en incertidumbre y malestar?



9. ¿Te valen la pena los dobles mensajes?


A lo largo de los 6 capítulos + películas + reboot de Sex and the City, hay dobles mensajes por parte de Mr. Big. Carrie aplicó la vieja confiable de la codependencia –respuesta de la herida emocional del abandono y rechazo–: hacerse la indispensable durante 10 años hasta que Mr. Big mágicamente se dio cuenta que “era la indicada”. A ver, son muchos años de violencia psicológica, gaslighting, irresponsabilidad afectiva para… continuar con la ilusión de que Mr. Big es el príncipe azul que resolverá todo –en especial la situación económica–. La incertidumbre, ¿te vale la pena?